1 ¿Qué es el “Estado”?

La economía y el conjunto de las sociedades modernas capitalistas están conformadas por una combinación de la actuación del sector privado —lo que llaman el “mercado”— y del sector público, formado por diversos elementos que en conjunto, para abreviar, se suelen denominar Estado[1]. En el sector privado, los agentes activos actúan a través de su capacidad económica, quien más capacidad económica tiene mayor capacidad de decisión y actuación ostenta, y buscan su interés privado, personal o del grupo al que pertenecen. En el sector público, se actúa, en principio, a través de la organización política[2].

El poder político institucionalizado se suele presentar dividido en tres grandes apartados —legislativo (parlamentos), ejecutivo (gobiernos) y judicial (administración de justicia). Se estructura y actúa a distintos niveles: en el Estado español, a nivel estatal, de comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos. Existen, además otras muchas instituciones públicas de carácter subordinado. Todo junto es lo que constituye el sector público.

Naturaleza del Estado

Hay diversas interpretaciones acerca de cual es la naturaleza del Estado en las sociedades capitalistas. Las explicaciones principales son dos. Una línea de pensamiento, la interpretación liberal, parte de considerar que la sociedad está formada por personas con igual capacidad de decisión y soberanía que constituyen un sistema político que tiene como objetivo principal el resolver los conflictos que se crean en tre ellos y procurar el bienestar de todos sus ciudadanos. Esta línea plantea que el Estado es una institución neutral entre las distintas personas y grupos que lo forman.

Otra línea de pensamiento, la interpretación de clase, considera que en la sociedad las personas forman parte de distintas clases sociales, en la que unas dominan a otras, y que el Estado tiene como objetivo principal mantener la reproducción de este sistema para beneficio de la clase dominante. En el capitalismo, la clase dominante la forman los propietarios del capital y la clase dominada los trabajadores[3], y el Estado es un mecanismo crucial del que se sirve el capital para proseguir en su inacabable tarea de obtener beneficios y acumularlos para seguir obteniendo más beneficios. El Estado no es una institución neutral. Su objetivo final es reproducir un sistema que permite a la clase dominante —la propietaria del capital— seguir obteniendo beneficios, sin demasiados conflictos con la clase dominada (trabajadores). En una sociedad alternativa sin clases el Estado habrá desaparecido, pero mientras haya clases existirá el Estado.

Interpretación liberal: El Estado es un instrumento neutral para dirimir conflictos y lograr el bienestar de todos.
Interpretación de clase: El Estado es un instrumento de clase, no neutral, para lograr la reproducción del sistema para beneficio de la clase dominante.

Hay que mencionar también la interpretación anarquista del Estado. Para los anarquistas la sociedad está también divida por la propiedad, y los propietarios de la riqueza explotan a los que no la tienen. Pero aunque utilizan el concepto de clase le dan menos peso que los marxistas (por lo menos los anarquistas históricos). Es decir, la explotación económica es el problema básico, pero como los ricos tienen el poder para permitirla y ambos poderes son inseparables, el poder es al mismo tiempo opresor. Para ellos “El poder político y la riqueza son inseparables. Los que tienen poder disponen de medios para adquirir riqueza y tienen que orientar todos sus esfuerzos a adquirirlos, pues sin ella no podrían retener aquel. Los que son ricos deben hacerse fuertes pues, si carecen de poder, corren el riesgo de verse privados de sus riquezas” (Bakunin).

Es decir, el Estado no es un simple medio al servicio de la clase dominante (definido por la propiedad de los medios de producción), sino que como estructura de poder tiene su propia dinámica que crea las clases y facilita los medios para el enriquecimiento de la clase dominante.

De ahí que para ellos una sociedad justa sólo puede ser una sociedad donde se haya destruido previamente el Estado. “Estado” en este contexto no se entiende como sinónimo para “lo público” en general, sino como una forma específica de organización de “lo público”, una forma de organización jerárquica y de poder, a la cual como alternativa se opone el concepto de autogestión y del federalismo como organización descentral desde abajo hacia arriba. “El Estado es un concepto relacional, una relación entre seres humanos, una forma de interacción de los seres humanos. Destruir el Estado significa crear otras relaciones, otras formas de interacción” (G. Landauer).

Funciones del Estado: acumulación y legitimación

En este INFORME partimos de considerar que el Estado tiene como objetivo principal la reproducción del sistema existente, para beneficio de sus clases dominantes. En el capitalismo, cumple una función de acumulación, cooperando con el capital para que este acumule cada vez más beneficios y se reproduzca el sistema por el cual estos son obtenidos. Pero en las democracias modernas no se pueden ignorar totalmente los intereses de la población en general si se quieren evitar conflictos sociales que pongan en peligro la estabilidad del sistema y su reproducción. Por lo tanto, el Estado cumple también una función de legitimación[4]. En caso de conflicto entre ambas, el Estado se inclina siempre por mantener la función de acumulación a costa de la legitimación, aplicando si es necesario la represión abierta de la población[5]. Hay que añadir que en estas funciones el Estado tiene un cierto grado de autonomía y, por tanto, en el ámbito del Estado los distintos grupos sociales pueden luchar por conseguir más espacios y actuaciones favorables a sus intereses, mientras que en el ámbito privado sólo vale el poder económico.


  1. Pero es una denominación que puede llevar a confusión, puesto que en el caso del Estado español, por ejemplo, Estado suele referirse a las autoridades centrales, mientras que el sector público abarca a todos los niveles de la actuación pública. No obstante al referirse a los aspectos más generales y teóricos, seguiremos utilizando la palabra "Estado" entre comillas para referirnos al conjunto del sector público, e intentaremos precisar a que nivel nos referimos en los demás casos concretos.
  2. Aunque esta sometida a muchas presiones por poderes no políticos de todo tipo: económicos, militares, religiosos...
  3. Estas son las dos clases esenciales. Dichas clases sociales básicas se descomponen a su vez en distintos grupos como capitalistas puros, gerentes de sociedades, altos empleados de la administración, técnicos, clases medias, trabajadores intelectuales, administrativos, trabajadores manuales, trabajadores con o sin empleo, etc., pero esencialmente su carácter depende de si son o no propietarias de capital (medios de producción)
  4. Una de las expresiones más importantes de esta función de legitimación es lo que conocemos como estado del bienestar.
  5. Como lo demuestran muchos casos históricos, entre ellos la II República española y el Chile de Allende.

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